Pasodoble de Arquillos

Entre perfumes y flores

a Arquillos Dios hizo un día,

en él nació la alegría,

la riqueza y los amores.

 

Le cruza la carretera

como una cinta de plata,

y en su suelo se retrata,

 la paz que el pueblo impera.

 

Son su hijos labradores,

 y modelos de hidalguía,

que tienen la simpatía,

la riqueza y los amores.

 

Arquillos tiene en su suelo,

un venero de riqueza

y sus mujeres dan celos

por su gracia y gentileza,

que es la belleza del cielo.

 

San Antón está orgulloso,

es el patrón de la Villa,

donde la nobleza brilla,

cual diamante primoroso.

 

Hasta que llegue mi muerte

quiero luz para mirarte,

garganta para cantarte,

corazón para quererte.

 

Letra: Vicente López Pinilla

Música: Emilio Lehmberg Ruiz